lunes, 30 de octubre de 2017

El secreto de Marrowbone: Un final ridículo sepulta una propuesta prometedora


La historia: En 1969 cuatro hermanos de diferentes edades pierden a su madre por enfermedad y deciden guardar el secreto hasta que el hermano mayor cumpla la mayoría de edad y pueda hacerse cargo de la granja familiar y de sus hermanos menores. El problema surge, cuando en el viejo caserón familiar comienzan a escucharse ruidos fantasmales y sobrecogedores. La pregunta es si la casa está encantada o es el maligno padre de los hermanos que permanece prófugo de la justicia y está rondando con aviesas intenciones el hogar de los hermanos.


La crítica: Lo cool, snob y supuestamente moderno en el cine de terror español, es rodar las películas en inglés, con actores americanos o ingleses y ambientadas en Estados Unidos, aunque estén rodadas en Asturias, Cantabria o el Barrio de Vallecas, que todo llegará. Incluso cuando vamos al Festival de la Canción de Eurovisión, tratamos de cantar en inglés, cuando aún estamos por conocer algún presidente del gobierno que domine el idioma inglés más allá del yes, yes o el my name es Mariano.

Pero todo esto carecería de importancia si no se perpetraran ridiculeces como Un monstruo viene a verme, o películas ciertamente de desarrollo interesante como la que nos trae hoy, pero con final infecto, injustificable y que se atreve con descaro a poner a prueba el intelecto del sufrido espectador. Y es que la ópera prima de Sergio G. Sánchez, un hombre del entorno del niño bonito del cine español, el elevado a semidios Juan Antonio Bayona, goza de las virtudes de este último, pero peca también de la soberbia y la displicencia acostumbrada en el cineasta español.

Una vez dicho esto, la presentación de la película y de los personajes está perfectamente conseguida. La ambientación en los Estados Unidos de los años 60, aunque innecesaria en una cinta española, también es meritoria y la forma de narración en forma de cuento gótico me parece un acierto que consigue las cotas de suspense y terror necesarias para el desarrollo del cine de género. Es más, la primera hora de la película, aunque está sobreponderada en el uso de clichés, se disfruta y consigue enganchar al espectador de una manera delicada y con buen ritmo narrativo. Pero a partir de ahí, y en el tercio final, todo empieza a degenerar en una historia inconsistente y realmente chapucera.

Historia de un fantasma juguetón que se dedica al juego del ratón y el gato, con los atribulados personajes de la película, que básicamente son los cuatro hermanos que se empeñan en vivir en un hogar que es la casa del terror del Parque de Atracciones. Se ve que les va la marcha y se lo pasan de puta madre, con los variopintos sustos del bien supuesto espectro, del supuesto padre que ha vuelto a casa, o con ratas, mofetas y demás seres angelicales que habitan la casa del terror. Pero de allí no se va ni Dios, es más, uno de los hermanos recibe las visitas de una moza de buen ver, que por lo visto o se excita con la situación o es un gran alma caritativa.

Y si realmente, me tomo todo esto a cachondeo es por lo siguiente: (ATENCIÓN SPOILER), nada es lo que parece, todo es un invento del guión a través del director e incluso mi sinopsis no sería válida ya que también esta sustentada sobre hechos inexistentes. No diré si los personajes están vivos, si son muertos vivientes, productos de los sueños o son creación imaginaria de alguno de los hermanos. Una vez llegado a este punto, eso es lo de menos. Todo este desastre argumental aparece en los cinco últimos minutos de la cinta, lo que la convierten en un coitus interruptus, una eyaculación precoz y un gatillazo descomunal que entroncan directamente con las chaladuras y los desbarres en los que ha caído últimamente el cineasta indio-estadounidense M. Night Shyamalan.


Lo mejor del reparto es la interpretación de la nueva musa del terror Anya Taylor-Joy, a la que ya vimos con su potencia actoral para el cine de género, en películas como La bruja o en la absurda (Múltiple/Split/Fragmentado), y que sin duda es lo mejor de las tres películas. Hay actriz para rato, y la vamos a ver en muchas películas, espero que consiga salir también del terror y le den oportunidades en géneros más variados. También destacar a la enigmática Mia Goth (La cura del bienestar), que tiene un potencial tremendo como actriz misteriosa y con físico muy peculiar que la puede llevar a interpretar a personajes variopintos. En la parte masculina, George MacKay y Charlie Henson se desenvuelven con corrección pero algo planos.

En conclusión, El secreto de Marowbone, se siente como una película absurdamente desperdiciada por un final que además de ridículo, se siente como una tomadura de pelo para el espectador. Y esto, en el mejor de los casos, pues la pregunta de muchos espectadores al final de la proyección va a consistir en intentar explicarse unos a otros que es lo que ha pasado aquí. Y lo que ha sucedido, es que toda la historia está sustentada por un guión que falsea el planteamiento y el desarrollo de la película, con una salida a la historia fallida y que además comete algún error de bulto como dejar solos en pantalla a algunos personajes que no existen y por lo tanto atentan contra la lógica más elemental. Cine de terror, o mejor terror en el cine. Con palomitas, eso si.

Nota: 3/10.

Nacionalidad: España.
Director: Sergio G. Sánchez
Reparto: George MacKay, Charlie Henson,
Anya Taylor-Joy, Mia Goth.
Guión: Sergio G. Sánchez.
Música: Fernando Velázquez.
Fotografía: Xavi Giménez.
Duración: 110 minutos.
Estreno España: 27 de octubre 2017.



viernes, 27 de octubre de 2017

La dirección de arte en el cine: de Martin Scorsese a Quentin Tarantino


 La función del arte en la sociedad es edificar, reconstruirnos cuando estamos en peligro de derrumbe. -Sigmund Freud.

Una de las profesiones más bonitas y a la vez más complejas dentro del cine, es en mi opinión, la de dirección de arte o también llamada dirección artística. Su complejidad arranca desde la propia denominación de este amplio concepto. Y es que también, se podría formular como diseño de producción, ambientación, o escenografía, que es el nombre que más se aproxima a lo que trata de hacer y exponer el arte en el cine.

La dirección de arte se podría definir como los espacios artísticos físicos, ya sean interiores o exteriores, que se utilizan para el rodaje de las escenas de las películas y que parten de un guión ya redactado.

La fotografía de portada pertenece a la película 'El lobo de Wall Street' de Martin Scorsese y vemos en ella a Leonardo Di Caprio y a Margot Robbie en una tórrida escena del filme. Pues bien, una manera muy gráfica de explicar el concepto analizado hoy es fijarnos en la secuencia y eliminar de ella mentalmente a los actores, pero no a su vestuario. Es decir, imaginémonos que son dos maniquíes inanimados. Es de esa manera, como podemos ver que cada objeto de la habitación ocupa un lugar determinado y nos aporta una información sustancial de la escena. Desde la cuna del bebé, pasando por el vestuario de los protagonistas y acabando por toda la decoración complementaria, es lo que podemos llamar dirección artística o escenografía interior.

Scorsese dirigiendo con una escenografía perfecta

Otra de las características de este gremio dentro del cine, pertenece a los localizadores de espacios exteriores, que a veces son elegidas por el propio director de la película y en otras ocasiones recae sobre el equipo de producción de la cinta, de ahí también el nombre de diseño de producción. Aunque a veces los espacios naturales pueden ser sustituidos por decorados exteriores (que no obstante dejan bastante que desear), es precisamente en esos espacios abiertos, donde el cine cobra su máxima intensidad en pantalla. Un ejemplo claro y por casi todos conocidos nos remite a John Ford y su mítica película 'Centauros del desierto', rodada en el espectacular Monument Valley situado en la frontera entre Arizona y Utah.


Volviendo al cine de actualidad y con él, al diseño de los interiores, cabe recordar que desde el diseño de una nave espacial como la de Passengers , la gran recreación del trasatlántico Titanic en la película homónima o incluso el cine de Pedro Almodovar (Julieta), está muy marcado por el cuidado diseño de producción que se hace en la actualidad. Uno de mis directores de arte preferidos es Marcus Rowland, que viene trabajando con el director británico de cine Edgard Wright y que entre ambos hicieron un trabajo perfecto en Baby Driver de este mismo año 2017. Especialmente y en lo relativo a este trabajo, cabe resaltar la espectacular construcción y recreación de una típica cafetería estadounidense para la ocasión. En la siguiente fotografía cedida por Sony Pictures para la utilización en Cine y críticas marcianas, podemos apreciar una vez más lo que es la dirección de arte en el cine. 


No me quiero extender mucho más en este tema, pues con lo expuesto, creo que las dudas que puede haber sobre la denominación de este concepto, espero que hayan sido aclaradas y cuando leamos o escuchemos esta terminología cinéfila, nos sea más fácil identificarnos con este lenguaje técnico. No obstante, sería un placer poder profundizar en este tema con algún director o directora de arte que quiera ser entrevistado en este blog de cine. La invitación queda cursada, pero ante todo lo que quiero expresar con esta entrada en Cine y críticas marcianas, es lo maravilloso que es el cine en todas las profesiones que componen el séptimo arte, pero especialmente hoy en el ARTE del cine. Para finalizar os dejo con un vídeo de Zepfilms en el que podremos comprobar más aspectos relacionados con todo lo expuesto anteriormente. El maestro Tarantino está detrás de esta secuencia de 'Malditos Bastardos'.

lunes, 23 de octubre de 2017

Las hijas de Abril


Ningún estado es tan similar a la locura, por un lado, y a lo divino, por el otro, como el estar embarazada. -Erica Jong.

La historia: Valeria es una joven de 17 años que vive junto a su hermana mayor Clara, en la localidad costera mexicana de Puerto Vallarta. Tras un breve romance con su novio Mateo, queda embarazada y no sabe a quien acudir. Ante las dificultades económicas y el porvenir incierto, es Clara quien decide avisar a la madre de ambas, que vive liberada de sus hijas en España. Es entonces, cuando vuela hacia México para intentar ayudar, pero lejos de ser una solución, la llegada de Abril (Emma Suárez), hace estallar los conflictos familiares y complican la llegada al mundo del bebé de Valeria.


La crítica: Las hijas de Abril es una película mexicana íntima, descarnada, dura, fría y entroncada en lo que solo el cine independiente puede y debe ofrecer. Es decir, hablamos de un tipo de cine social más de silencios que de palabras, más de visiones que de certezas y que estaría en la antítesis de lo que una superproducción de Hollywood puede ofrecer. Pero una vez dicho esto y reconociendo la calidad del cineasta mexicano Michel Franco (Chronic, 600 millas), la filmación vuelve a pecar de demasiada frialdad y desapego emocional como comentaba en la anterior película reseñada en este espacio de cine.

Nos encontramos por lo tanto, ante una película para minorías que viene avalada con el Premio del Jurado de la sección Certain Regards del Festival Internacional de Cannes. La intención del cineasta en esta ocasión, es hablarnos sin tapujos de las familias desestructuradas y en especial, del drama social que se está viviendo en México con los embarazos no deseados en la población juvenil. La tasa de embarazos entre las jóvenes menores de edad, solo puede deberse a una mala política educativa y como nos hace ver Franco en su historia, al descontrol de los impulsos sexuales en las clases menos favorecidas. Pero es también, del instinto sexual humano en general y de sus consecuencias, de lo que trata esta historia y como modifica y cuestiona las vidas entrelazadas de los distintos personajes, que son reflejo de una realidad en la sociedad actual. El sexo y la sexualidad ejercen en la película como una forma primitiva de instinto, que cambia, doblega y gira la vida de las personas. De forma no retórica, podríamos concluir que el deseo sexual y un mal o buen polvo, provoca enormes consecuencias y cambia una vida de una manera radical.

La filmación en sí misma, viene marcada por el ensimismamiento del director con un ritmo pausado y unos larguísimos planos, que en la primera parte de la obra, pueden encantar o por el contrario, pueden ejercer de placentero somnífero para el espectador que espere algo parecido a lo que se llama ritmo en el cine. Y es que en la primera parte de la obra, no pasan demasiadas cosas, todo sucede de manera minuciosa con la llegada de la madre a la casa de sus hijas. Todo el conflicto narrativo sucede en la segunda parte y a partir del nacimiento del bebé de Valeria, que nos habla de maternidad en niñas que no están preparadas para serlo. Pero lo más llamativo es el papel de la recién y joven abuela, que queda completamente descolocada al no asumir su nueva condición en la hoy plenitud de las mujeres cuarentañeras.

La traición, la venganza, y la infidelidad se entremezclan en una historia que resulta aún más cruda por la decisión del cineasta de dejar a la película sin música. No es la primera vez, ni la última, que este recurso es utilizado por un director de cine para dramatizar aún más la situación o sencillamente para enmarcarla en un tipo de cine social que huye del adorno con un tono casi documentalista. Por otra parte, resulta contradictorio, el porqué llevar la localización de la cinta a un lugar turístico y ciertamente bello como es Puerto Vallarta, para apenas sacarle partido a excepción de algún plano secuencia realmente bello.


En el reparto destaca la aparición de la actriz española Emma Suárez (Julieta) en el papel de la madre ausente, en un trabajo complicado y que resuelve con su buen hacer habitual. Por otro lado, muy sorprendente y satisfactorio debut cinematográfico de la joven actriz mexicana Ana Valeria Becerril, que soporta con estoicismo un desnudo integral, hace de hija, de madre, de novia y de hermana, resolviendo más que notablemente su complejo personaje. Joanna Larequi y Enrique Arrizon, completan el reparto con papeles mas desvaídos, interpretando respectivamente a la hermana y novio de Valeria. La película también es seca en cuanto al número de actores.

Las hijas de Abril es en definitiva, la historia cotidiana de lo que en una familia supone el embarazo no deseado, pero si llevado a término de la niña de la casa. El sorprendente giro que acontece en la segunda parte de la historia, no es suficiente para levantar una película, que aunque interesante, se siente plomiza en su conjunto. No obstante, Michel Franco transmite sensaciones de una cinematografía intimista y de calidad. Quizás una historia más para cortometraje, que para largo, y paradójicamente a destacar, una historia narrada por un hombre con un punto de vista muy femenino sobre el universo de la mujer. Mi conclusión final, es que nos encontramos ante una propuesta que esta sustentada bajo la reflexión de que los impulsos sexuales cambian y para siempre la vida de las personas. Cine de autor.

Nota: 6/10.

Nacionalidad: México.
Dirección: Michel Franco.
Reparto: Emma Suárez, Joanna Larequi,
Ana Valeria Becerril, Enrique Arrizon.
Guión: Michel Franco.
Fotografía: Yves Cape.
Duración: 103 minutos.
Estreno México: 23/06/2017
Estreno España: 20/10/2017.




viernes, 20 de octubre de 2017

Handia: El gigante que no quería crecer


La historia: Tras finalizar las guerras carlistas en el País Vasco del siglo XIX, Martín que había sido reclutado, regresa al caserío familiar y se encuentra con la sorpresa de que su hermano Joaquín, ha crecido hasta los dos metros y veinticuatro centímetros. Es entonces y dada la precariedad con la que subsiste la familia, deciden exhibir al "gigante", en Tolosa y en Bilbao como una atracción de feria. Tras el éxito de público, comienzan una carrera por Europa en la que aparecen las primeras contradicciones entre el éxito y los sentimientos de Joaquín que se siente como un animal de circo.


La crítica: Con el aval del Premio Especial del Jurado del reciente Festival Internacional de San Sebastian y del Premio Irizar al cine vasco, llega esta irregular producción independiente de los productores de 'Loreak', a las salas de cine en España.

Basada en una historia real acontecida en torno al año 1840, la narración nos lleva a medio camino entre el biopic y el drama rural, a relatarnos la vida de Miguel Joaquín Eleizegui Arteaga, más conocido por el "Gigante de Alzo", que llegó a medir según algunas fuentes, 2 metros y 27 centímetros, con una envergadura cercana a los dos metros y medio, convirtiéndolo en el hombre más alto de la época en toda Europa.

La película está codirigida por Jon Garaño y José Mari Goenaga, estando rodada casi en su integridad en lengua euskera con alguna aportación en castellano. Aunque en el pase de prensa fue emitida en su idioma original, he de suponer que en las salas comerciales a las que llegue, se doblará al castellano, aunque personalmente siempre prefiero la versión original para evaluar el real desempeño de los actores.

La cinta y de salida, recuerda a la manera con la que David Lynch afrontó su aclamada El hombre Elefante, pero desde luego se queda muy lejos de igualar en narrativa y emoción a aquella importante obra. Handia, siendo una narración impoluta y muy bien realizada, peca de excesiva frialdad y de nula emocionalidad. La historia desde luego es atractiva y curiosa, pero en todo momento se rige por unos patrones demasiado académicos, como para que llegue a enganchar al espectador durante el conjunto de la historia. La filmación, trata de transmitir como se ve el mundo desde la posición del distinto, del monstruo, del marginado y para ello, nos trata de describir como se percibe Joaquín, en su proceso de gigantismo que poco a poco le va autodestruyendo física y moralmente. Él es victima mercantil de su propio hermano, que actúa como promotor comercial en distintas exhibiciones; pero también es sujeto activo en su propia exposición al no encontrar otro modo de subsistencia. Podríamos decir que los cineastas tratan de poner en evidencia las contradicciones morales de los dos personajes, siendo esta, una apuesta fílmica más de mensaje totalizador, que de experiencia emocional que el cine debe saber transmitir y conjugar.


El reparto esta encabezado por Eneko Sagardoy (La Mina) que se transfigura de una manera acertada en el Gigante de Alzo y por su hermano Martín, que es interpretado con corrección por Joseba Usabiaga (Pikadero). Mención aparte y muy especial para Ramón Agirre (Ranas, La herida), que interpreta de manera seca, fría, pero magistral, al padre de ambos hermanos. Otro personaje más de la película es el propio caserío vasco que va acogiendo a los distintos personajes y que nos narra una forma de vivir que ha pasado de la precariedad del siglo XIX, al florecimiento económico de nuestros días en el que se conjugan tradición con posibilidades económicas. Excelente ambientación conseguida por la dirección de arte de la producción.

Otro aspecto destacado del largometraje es la buena música del compositor francés Pascal Gaigne, que se está consagrando como uno de los mejores músicos de cine del panorama actual. Trabajos suyos fueron entre otros: El faro de las orcas, El sol del membrillo, Siete mesas de billar francés o Plan de fuga. El maquillaje y los efectos visuales para conseguir la deformación y la altura propias de la acromegalia que sufría Miguel Joaquín Eleizegui Arteaga, deberían ser nominadas en los próximos Goya. 

Mis conclusiones sobre Handia, se mueven entre el reconocimiento a una película bien realizada con una prometedora historia y la decepción por la frialdad con la que está llevada a cabo. Por momentos se siente una película plúmbea y grisacea, pero al menos opta por la inteligencia de ser presentada en capítulos. Una filmación bellamente rural en la que su falta de ritmo y emoción, contrastan con un buen mensaje que nos habla de la humillación del distinto y en definitiva, de la triste historia de un gigante que no quiso crecer y nada pudo hacer por evitarlo. 

Nota: 6/10.

Nacionalidad: España.
Director: Jon Garaño y  José Mari Goenaga.
Reparto: Eneko Sagardoy, Joseba Usabiaga,
Ramón Agirre, Alia Kruse, Iñigo Aramburu.
Guión: Jon Garaño ,José Mari Goenaga,
Aitor Arregi, Andoni de Carlos.
Música: Pascal Gaigne.
Fotografía: Javier Agirre.
Duración: 114 minutos.
Estreno España: 20 de octubre de 2017. 

domingo, 15 de octubre de 2017

Toc Toc: La comedia española vuelve a brillar


La introducción: El trastorno obsesivo-compulsivo (Toc) es un trastorno de ansiedad, caracterizado por pensamientos intrusivos, recurrentes y persistentes, que producen inquietud, aprensión, temor o preocupación, además de compulsiones físicas, dirigidas a reducir la ansiedad generada por el mismo.

La historia: Un grupo de pacientes con Toc, es citado el mismo día y a la misma hora en la consulta de un prestigioso psicólogo especializado en tratar este trastorno. Ante la demora generada en la llegada del doctor a la clínica, las personas allí llegadas comienzan a conversar sobre sus manías, filias y fobias. En breve, los rituales propios de este trastorno, empiezan a aparecer en los distintos personajes, convirtiendo aquello en una auténtica orgía de las neurosis de los protagonistas.


La crítica: ¿Habré cerrado la llave del gas al salir de casa? ¿He cerrado la puerta del maletero del coche? ¿Me dará mala suerte que el asiento asignado lleve el numero 13? ¿Si toco madera estaré libre de que me pase algo malo?¿Me habré dejado el grifo del baño abierto? ¿He desenchufado la plancha?

Quién esté libre de pecado que tire la primera piedra. Quien más, quien menos, alguna vez en su vida se habrá hecho algunas de estas preguntas. Y es que una de las vertientes del trastorno obsesivo-compulsivo pasa por estas dudas, pero llevado a su máxima expresión y cuando afectan a la vida diaria. Otras variantes serian la higiene excesiva (lavado de manos muy frecuente) u obsesionarse con los números o con no pisar las rayas de la calzada, como le pasaba a Jack Nicholson en la película Mejor imposible. Pues bien, esta es la temática de Toc Toc tratada con respeto pero con infinita comicidad. Como he escrito en el titular, la comedia española después de algunos tropiezos, vuelve con fuerzas renovadas, y no hay que olvidar que la comedia es el género sin ninguna duda más difícil de realizar en cine y literatura.

La película dirigida con acierto por el cineasta Vicente Villanueva, es una estupenda adaptación de la original y exitosa obra de teatro del mismo nombre, escrita por el humorista francés Lauren Baffie. La prueba de este tremendo éxito, es que la pieza teatral lleva camino de estar 10 temporadas en la ciudad de Madrid. A colación de esto, parece que las adaptaciones teatrales al cine comienzan a despegar en España, pues hace pocas fechas se estrenaba, La Llamada, que también es una original y divertida adaptación de un musical que está triunfando en la capital española. Incluso se podrían ver las dos películas en una tarde, al menos un vicioso como yo. ¿Recuerdan los cines con sesión continua? Bueno, yo era un bebé, claro.

Toc Toc es una película con un inconfundible estilo teatral, pues se desarrolla prácticamente en su totalidad en un escenario común. En cierta manera, nos recuerda a una brillantísima adaptación también teatral, llamada El método, y en la que cineasta Marcelo Piñeyro, nos hablaba de las relaciones laborales pero en aquella ocasión en un tono dramático. En cualquier caso, la cinta reseñada hoy y a pesar de estar rodada en un solo espacio interior, lejos de hacerse pesada, se pasa en un autentico suspiro, gracias a la inteligencia de su director en dejarla en 90 minutos que realmente son una diversión asegurada e inteligente. No quiero entrar más a fondo con lo que sucede con la interacción de los personajes, pues todo debe ser una agradable sorpresa para el espectador que la pretenda ver por primera vez.


El gran Paco León es el personaje conductor de la narración en el papel de un taxista obsesionado con los números y las matemáticas. Pedazo de actor y director, que ya demostró su talento, con entre otras, la mejor comedia española del año 2016 llamada Kiki, el amor se hace. El resto del reparto se compone por un genial Óscar Mártinez que ya brilló en El ciudadano ilustre y que en esta ocasión hace reír incluso a carcajadas, con un trastorno que irremediablemente le lleva a insultar a las demás personas que se cruzan en su camino. La chica Almodóvar, Rossy de Palma, es la que desempeña con soltura el rol más conocido de este trastorno, con las eternas comprobaciones en sus quehaceres diarios. Alexandra Jiménez, Adrían Lastra, e Inma Cuevas completan el reparto, con mención especial para Nuria Herrero, que interpreta a un personaje delicioso, obligada por su trastorno, a repetir dos veces cada frase que pronuncia. En general un gran elenco actoral.

La música de Antonio Escobar es lo más destacable en los aspectos adicionales, pues se integra a la perfección como un personaje más de la película. Un trabajo meritorio y muy destacable. La canción original de la película y con la que se cierra la misma pertenece al popular cantante Macaco.

En conclusión, y a pesar de la falta de profundidad de la producción, nos encontramos ante una gran comedia que resulta enormemente divertida. En este caso, salir con una sonrisa del cine y con un buen subidón de endorfinas, no tiene precio y más teniendo en cuenta, como están de "baratas" las consultas de psicólogos y psiquiatras. Aunque pensándolo bien, al precio que están las palomitas (¿han visto esos enormes combos?), los refrescos y las propias entradas, casi se podrían equiparar en precio a un buen psicoanálisis del mismísimo Sigmund Freud.

Nota: 8/10.

Nacionalidad: España.
Director: Vicente Villanueva.
Reparto: Paco León, Óscar Martínez,
Rossy de Palma, Alexandra Jimenez.
Guión: Vicente Villanueva.
Música: Antonio Escobar.
Fotografía: David Omedes.
Duración: 96 minutos.
Estreno España: 6/10/2017.



martes, 10 de octubre de 2017

Entrevista a la profesora de Historia del Cine e Historia del Arte, Gloria Camarero Gómez, que nos presenta su libro: Madrid en el cine de Pedro Almodóvar




El cine de Almodóvar se vincula a Madrid en la misma medida que el de Fellini lo estuvo a Roma y el de Woody Allen a Nueva York. -Gloria Camarero Gómez.

Hoy tenemos el honor de recibir en Cine y críticas marcianas a la escritora y profesora de la Universidad Carlos III de Madrid, Gloria Camarero. El motivo de la entrevista es la presentación de su último libro, 'Madrid en el cine de Pedro Almodóvar' y del que he tenido el placer de leer y el gusto de reseñar para una publicación de la universidad madrileña. Además de su labor docente, Gloria ha escrito numerosos libros sobre cine de los que daremos cuenta en la entrevista que a continuación vais a tener la oportunidad de leer. Gracias a Gloria y todos los asiduos a este espacio de cine.

Texto y fotos: Miguel Pina

Hola Gloria, ¿qué nos vamos a encontrar en lineas generales en tu libro?

Vais a encontraros con un análisis del sentido que tienen las calles, las plazas, los barrios, los edificios públicos, las viviendas, los espacios comunes, los restaurantes, los bares de copas o las tiendas de Madrid, que han protagonizado la filmografía del director manchego desde Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón hasta Julieta. El estudio permite constatar que todos y cada uno de dichos ámbitos sobrepasan el concepto de meros escenarios para participar en la trama fílmica como un personaje más. Se integran en los argumentos. Dan el punto de modernidad, transgresión o conservadurismo, y hablan de sentimientos. Son el espejo donde se reflejan y proyectan las diferencias sociales, culturales, ideológicas o personales de los protagonistas. Creo que esa es la gran aportación de "Madrid en el cine de Pedro Almodóvar". Pero, va un poco más allá e insiste también en las transformaciones que han sufrido determinados barriadas, avenidas, construcciones y lugares de ocio, que ya no están; en las variaciones registradas en las relaciones de los personajes con el entorno, su idiosincrasia o en los parámetros sociales de adaptación a la urbe. Ofrece, en definitiva, una serie de itinerarios -físicos y conceptuales- que permitirán al lector conocer el Madrid almodovariano y su significado, así como descubrir el modo en que la ciudad se ha convertido en el eje vertebral de una cinematografía que no se puede entender sin su presencia.

¿Qué película de Pedro Almodóvar representa mejor la ciudad de Madrid para aquel  que aún no la conozca?

Es difícil seleccionar una. Pero tal vez, La flor de mi secreto permite adentrarse en los distintos "Madrid que hay en Madrid" y en sus lugares representativos a quienes no lo conozcan. Ofrece un panorama bastante complejo, variado y diferenciado de la ciudad. Articula un Madrid más turístico en sus famosas vistas nocturnas de la Plaza Mayor. Hace, además, un amplio recorrido por los barrios donde viven sus protagonistas. El Madrid de los Austrias tiene mucha presencia porque en él reside Amanda Gris, en un viejo inmueble restaurado en la calle Don Pedro número 8. Se mueve en esa zona y en La Latina. En la fuente de la plaza de Puerta de Moros consigue quitarse los incómodos botines que lleva puestos. Frecuenta los bares de la plaza del Humilladero y, más ocasionalmente, la famosa taberna de Ángel Sierra. Es el Madrid que Almodóvar convierte en el hábitat habitual de la progresía intelectual acomodada. Su compañero Angel Serrano, ocupa un ático en uno de los edificios señeros: el Palacio de la Prensa, desde el que se muestra la plaza de Callao y la Gran Vía con sus edificaciones y centros comerciales más conocidos, más visitados y visitables.

En el libro, cuentas que el Madrid de Almodóvar parece recrear el mito de una ciudad para todos. ¿Sigue siendo Madrid una ciudad donde nadie se siente forastero? ¿La llegada de la inmigración ha hecho cambiar esta postura?

Sin duda. Las primeras películas de Pedro Almodóvar recrean ese mito tan extendido. Sus personajes, igual que muchos de los residentes reales de Madrid, proceden de entorno rural español. En la capital sienten añoranza de su lugar de origen, pero nunca hostilidad. Baste recordar el caso de Blasa, la abuela de ¿Qué he hecho yo para merecer esto? Confiesa que se ahoga en la ciudad, pero no hay rechazo. La realidad actual es otra. La capital se ha hecho menos acogedora y personalmente, creo que ese cambio es consecuencia de la radicalización de posturas que ha causado la llegada masiva de emigrantes del subdesarrollo en las mentes más reaccionarias. Madrid siempre fue una urbe abierta. Ahora no lo se.

¿Cómo se representa el concepto de la vuelta a lo rural en el universo almodovariano?

Decía antes que la gran mayoría de los personajes almodovarianos "tienen pueblo". Han venido a Madrid para prosperar, como el propio director y como muchos de sus generación. En su hoja de ruta se halla el retorno a sus raíces rurales, ya sea de forma definitiva o temporal. Los mayores lo hacen para siempre y los más jóvenes transitoriamente. El ámbito rural les proporciona equilibrio personal y da sentido a sus vidas. La vuelta a él se representa en cuanto a consecución de esos valores. Así lo entiende Ricki al final de ¡Átame!, regresando a su aldea originaria de Granadilla o Amanda, en La flor de mi secreto, volviendo por un tiempo a su pueblo natal, Almagro, para curar las heridas del desamor, al calor de su madre. En Volver reaparecen los pueblos de la Mancha. Sus protagonistas van y vienen de ellos, con la misma finalidad de recuperar sus orígenes, el pasado y la memoria. Ese es el sentido que tiene el regreso a lo rural de Almodóvar.

Reflejas también en tu libro las localizaciones que el cineasta manchego hace en las zonas periféricas y más humildes de la ciudad, como pueden ser los barrios de La Concepción, Ventilla o Vallecas. ¿Cuál es la intención del director al llevarnos a estas zonas en sus películas?

En la filmografía almodovariana cada grupo social ocupa un lugar especifico de Madrid. Los más acomodados viven en los exclusivos barrios de Los Jerónimos, Chamberí, Argüelles o, más recientemente, Justicia. Huertas aloja a personas de más edad y a jóvenes de clase media trabajadora y sin grandes inquietudes intelectuales, que han heredado las viviendas de los anteriores, como Benigno en Hable con ella. El Madrid de los Austrias y La Latina lo habitan, con más frecuencia, escritores, artistas o cineastas consagrados, sin problemas económicos, y las clases sociales más oprimidas residen en La Concepción, Ventilla o Vallecas. Los personajes viven en barrios distintos porque distinta es su posición socioeconómica.  Los diversos espacios que configuran la ciudad se utilizan como elementos para definir las clases sociales, de forma que a cada una de ellas se le asignen sitios de residencia determinados en función de su estatus. Por lo tanto, cuando el director convierte los núcleos periféricos en el hábitat de los colectivos más desfavorecidos recoge una realidad. No hay otra intencionalidad fuera de ello.

La escritora junto al busto de Carlos III en el campus universitario


¿Cuáles son las relaciones entre el cine de Almodóvar y la pintura? ¿Hay alguna conexión entre sus películas y el pintor Antonio López?

La relación cine y pintura resulta muy relevante en los filmes de Pedro Almodóvar. Él es un gran aficionado a la pintura y un consumado coleccionista. En los decorados interiores de sus películas abundan ejemplos de pinturas de artistas conocidos, muchos de los cuales son de su propiedad. Hay trabajos de Andy Warhol, Tiziano, Juan Gatti, Ouka Lele, Guillermo Pérez Villalta, Miquel Barceló, Dis Berlin, Los Costus, Richard Serra, Louise Bourgeis, Luis Seoane, Lucian Freud, José de Madrazo, Hopper, Chagall, Juan Bautista de Espinosa, Eduardo Úrculo, Antoni Tapies, o Enzo Mari, entre otros.

Esta cantidad de pinturas no es casual. Definen los espacios de representación y la idiosincrasia de los personajes que lo habitan. Aportan las claves temáticas a la vez que referencian tiempos y lugares. En el libro detallo cada una de ellas y su significado.

La conexión entre Antonio Lopez y Almodóvar es más sutil. Los trabajos de este pintor no se incluyen materialmente en los decorados, pero están en la atmósfera. Es lógico. Las imágenes almodovarianas adoptan la mirada del realismo y lógicamente, su profundo realismo remite al hiperrealismo pictórico de Antonio López. Lo he constatado en los planos del arranque de Entre Tinieblas sobre la Avenida de América con el cuadro de este, Madrid desde Torres Blancas.

¿Qué intenta transmitir Almodóvar en tu opinión con su especial escenografía a través de sus directores de arte?

El director presta especial atención a las escenografías e interviene en las mismas directamente. Está siempre muy cerca de sus directores de arte. Uno y otros no dejan nada al azar y todo lo que incorporan tiene un sentido. Son signo y significado e la acción según demuestro en "Madrid en el cine de Pedro Almodóvar". Por eso, precisamente deviene tan fundamental la escenografía en sus películas. Expresa la narración, y eso es lo que quiere transmitir a través de sus escenarios.

La documentación para escribir el libro es asombrosa. ¿Cuánto tiempo has empleado para escribir el libro? ¿Has tenido ayuda desde el entorno del director? 

Ha sido un proyecto hecho desde la ilusión y al que he dedicado mucho tiempo. Lo concebí en 2010 y a partir de ahí empecé la tarea de documentación que fue el proceso más largo. Luego vino la redacción. En total, me ha costado unos cinco o seis años, aunque lo he compatibilizado con otras actividades. No he querido banalizar ni improvisar. El entorno del director, concretamente la productora El Deseo, me ha facilitado el material gráfico, es decir la mayoría de las más de ochenta fotografías que incluyo.

¿Qué cines o teatros de Madrid han salido en las películas de Pedro Almodóvar?

La presencia de teatros y cines de Madrid es bastante frecuente. El teatro Lara aparece en La ley del deseo; el Lope de Vega lo frecuentó Benigno en Hable con ella; en el Bellas Artes Manuela y su hijo acuden a la representación de "Un tranvía llamado deseo" y en el escenario del María Guerrero, Becky del Páramo, en Tacones Lejanos se reencuentra con su público español cantando el bolero de Agustín Lara, Piensa en mí, al que Luz Casal puso voz. Los protagonistas de Julieta van a los Renoir Plaza España y los de Matador ven en el desaparecido cine Urquijo, la película de King Vidor "Duelo al sol". Pero el mejor ejemplo de "cine dentro del cine" lo tenemos en Hable con ella cuando Benigno visiona en el Doré un filme mudo inexistente, " El amante menguante", en el cual se desarrolla una curiosa escena erótica, protagonizada por Paz Vega y Fele Martínez.

¿Qué espacios públicos de Madrid son los que más se reproducen en su cine? 

Sabido es que Pedro Almodóvar mantiene una relación casi biográfica con Madrid. Los lugares elegidos como escenarios de sus filmes suelen ser aquellos en los que ha vivido, aquellos que ha frecuentado y aquellos en los que se ha divertido, muchos ya inexistentes hoy. Forman parte del elenco obras arquitectónicas muy conocidas, como el Edificio España, el Palacio de la Prensa, el antiguo Matadero, el cuartel del Conde Duque, la Puerta de Alcala, el que fue convento de las Recogidas de la calle Hortaleza o las Torres Kio. Algunas repiten en más de un caso, como sucede con el conjunto de Azca y la Torre Picasso, o con el Viaducto, la calle Segovia, la escalera de Bailén, y la fuente de los Caños Viejos. Posteriormente, ha incorporado ejemplos que marcaron hitos en la arquitectura contemporánea madrileña más reciente y ahí está la sede del Instituto del Patrimonio Cultural de España de la Ciudad Universitaria, el bloque de viviendas "Carvajal" de Monte Esquinza 41 o la nueva Maternidad de la calle O'donell. Los locales de ocio y comercio mantienen una alternancia que va desde los más famosos de la diversión y las compras madrileñas hasta los más anodinos pero cercanos al lugar de residencia de los personajes o de paso de los personajes almodovarianos y por ende, del rodaje. Así, los populares Chicote, Villa Rosa, Manila, Cock, Sunset, Rock-Ola, Tablada 25, La Bobia, la taberna de Ángel Sierra, La Alhambra, el Círculo de Bellas Artes, la Sala Carolina, las discotecas Star o Joy Eslava, la farmacia Cardona, o las tiendas de ropa Corachán & Delgado, y Teresa Ramallal comparten espacio fílmico con bares y negocios "sin fama" de los distritos de La Concepción, Salamanca o La Latina. Las plazas del centro y aledaños, como Plaza Mayor, Puerta de Moros, de la Provincia, Humilladero, Callao, Conde de Miranda, España, Oriente, San Nicolás, de la Paja, Alamillo, de la Villa, Cordón, Chueca, Conde de Barajas, o Santa Ana, han sido también lugares habituales, lo mismo que determinados barrios, que ya he referido.

¿Cómo refleja el cine en general el mundo de la arquitectura y que películas destacarías en este aspecto?

La arquitectura en el cine puede ser más que un espacio de representación y puede definir las clases sociales. Lo hemos visto en Almodóvar y lo vemos ya en el primer ejemplo de película "arquitectónica" que tenemos: Metrópolis de Fritz Lang. La arquitectura de los señores, los que viven en la superficie de la urbe, recoge estilos variados en tanto que las casas de los obreros son bloques de viviendas monolíticos, absolutamente iguales, sin identidad ni diferenciaciones. Anuncian lo que luego sería los barrios periféricos de las ciudades modernas. Se utilizaron maquetas, diseñadas por auténticos arquitectos. Inició, por lo tanto, la entrada de esos profesionales en el medio y siguieron loa principios de la arquitectura del momento, como la futurista italiana, la expresionista alemana y el Art Decó. El cine sigue, aquí, los cánones constructivos formales y conceptuales. Diseños reales y diseños cinematográficos se solapan en este caso. Es un ejemplo de como el cine refleja la arquitectura en toda su extensión.

Escribes en el libro que Pedro Almodóvar ha sabido transmitir que el cine es "la masa con la que se hacen los sueños". ¿Qué es el cine para ti Gloria?

Justamente eso: "la masa con la que se hacen los sueños".

¿Cuáles son tus otros libros sobre cine?

La mirada que habla. Cine e ideologías (Akal,2002), Adaptaciones de la literatura española en el cine español. Referencias y bibliografía (Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 2006), Una ventana indiscreta. La historia desde el cine (J.C. 2008), Pintores en el cine (J.C. 2009), Vidas de cine. El biopic como género cinematográfico (T&B, 2011), Ciudades europeas en el cine (Akal, 2014) o Hacer historias con imágenes (Sintesis, 2015)

¿Cuál es tu próximo proyecto literario o sobre que te gustaría escribir en un futuro?

Me dedico a investigar las relaciones entre el cine y las artes plásticas, cine y espacios urbanos, cine y arquitectura y escenografías. Por ello, mis siguientes publicaciones van a ir en esta dirección. Preparo un nuevo libro sobre ciudades en el cine, concretamente sobre las ciudades americanas, que saldrá en un par de meses, y otro sobre escenarios del cine histórico español, además de una continuación de "Pintores en el cine", a más largo plazo.


Test personal

Tu película preferida de todos los tiempos.

Dersu Uzala de Akira Kurosawa por la sensibilidad que muestra.

Tu película española preferida de todos los tiempos.

Bienvenido, Mister Marshall, como gran testimonio de la realidad española del momento.

Tu director español de cine preferido.

Berlanga, cuando va de la mano de Rafael Azcona y, claro, Pedro Almodóvar.

Tu director de cine internacional preferido.

Me gusta mucho el suspense y el cine negro. Por lo tanto, Hitchcock y el Orson Welles de La dama de Sanghái o Sed de mal.

Tu actor favorito.

Marlon Brando en Un tranvía llamado deseo o El Padrino.

Tu actriz preferida.

Las grandes del cine clásico norteamericano, tipo Katharine Hepburn, por el modelo de mujer que representaban en pantalla.

Tu festival de cine predilecto.

Sigo prefiriendo San Sebastián.

La sala de cine más bonita que conozcas.

El Grand Rex de París por su impresionante arquitectura Art Decó.

El último libro que hayas leído y que recomiendas.

Acabo de terminar "Los pacientes del doctor García", de Almudena Grandes, y la verdad es que me ha gustado bastante, sobre todo, por la reconstrucción histórica que lleva a cabo.

Tu plato de comida preferido.

Ya que hemos hablado de Madrid, me quedo con el cocido madrileño.

Una ciudad para vivir.

Barcelona.

Una ciudad por conocer.

París.

Una ilusión por cumplir.

Ser feliz, aunque suene a tópico.

Madrid en el cine de Pedro Almodóvar, se puede encontrar en establecimientos como Fnac o La casa del libro y en formato electrónico en el siguiente enlace en Amazon.

Otros libros de la autora también en formato electrónico en el siguiente enlace.

Quiero dar las gracias a la Editorial Akal por las facilidades puestas en la gestión de la entrevista, así como de nuevo a Gloria por su amabilidad, calidez personal y por haber contestado a todas las preguntas con precisión y detalles para el recuerdo. La conversación se produjo en las instalaciones de la Universidad Carlos III en Getafe y se cederá también para ser publicada en Noroeste Madrid. Desde aquí emplazo a la autora, para que nos de cuenta de su próximo libro que también nos hablará del mundo del cine y de las ciudades americanas presentes en él. 






viernes, 6 de octubre de 2017

Blade Runner 2049


Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas de lluvia.
-Blade Runner 1982.

La historia: 30 años después de que el oficial Rick Deckard (Harrison Ford) desapareciera con su amada replicante Rachael, el planeta ha conseguido sobrevivir a las hambrunas, gracias a Niander Wallace (Jared Leto), que consiguió salvar a la humanidad a través de un ingenioso sistema de biocultivo. Esto le ha permitido, hacerse con los restos de la corporación que fabricaba a los replicantes e idear una nueva generación de androides humanos que supuestamente obedecen todas las ordenes. En este contexto, el agente K (Ryan Gosling), es un nuevo Blade Runner especializado en dar caza a los replicantes defectuosos. La sorpresa surge cuando en sus labores policiales aparecen pistas sobre el paradero del mejor Blade Runner de la historia, Rick Deckard está vivo y es necesario.


La crítica: ¿Es lícito o recomendable hacer la segunda parte de un clásico del cine como Blade Runner? Esa es la primera pregunta que habría que responder antes de comenzar con la crítica de la posiblemente película más esperada del año 2017. Personalmente no me gustan las segundas partes de nada, ni en la vida, ni en el cine. En todo caso, prefiero una continuación a un remake que en este caso no tendría ningún sentido. Pero una vez dicho esto, Blade Runner 2049 tiene algunos motivos para causar interés y de algún modo justificar esta continuación de la obra de Ridley Scott. En primer lugar, habría que recordar que en la cinta originaria, el final es abierto y en su tiempo se especuló con una posible segunda parte. Por otro lado, la presencia de Harrison Ford en este nuevo proyecto, da continuidad a la trama a través del personaje principal. También es una garantía de calidad, la presencia en la dirección de Denis Villenueve, que en el año 2016 dejó una de las películas más interesantes de ciencia ficción de lo que llevamos de década, con su imprescindible La Llegada. Por último, cabe destacar, que Ridley Scott es el productor de la cinta y eso otorga ciertas garantías. Por todas estas razones, la segunda parte de Blade Runner se podría considerar lícita, aunque no se si muy recomendable para con el clásico de 1982. 

Blade Runner 2049 es tan intensa y minuciosa como sus 163 minutos de duración que por momentos se sienten excesivos, pero que desde luego permiten un desarrollo amplio y bien estructurado. En lo meramente personal y teniendo en cuenta que no me gustan los metrajes muy largos, quisiera destacar que la cinta se digiere muy bien ya que en todo momento va de menos a más hasta el clímax final.

Quisiera remarcar una circunstancia muy especial que pasó en la sala de cine y antes de la proyección de la película. Evidentemente esta crítica y su fecha de publicación, ha sido posible como en otras ocasiones, porque Cine y críticas marcianas tenía asignado un asiento en el pase de prensa. Por cierto ha sido el más multitudinario que un servidor ha tenido la oportunidad de presenciar. Llamativo también que los móviles fueron requisados (luego entregados), antes de entrar a la sala como medida anti piratería. Pues bien a lo que iba, la circunstancia especial es que en pantalla había proyectado un mensaje del director, pidiendo por favor que la gente que fuera a escribir sobre la película tuviera consideración y cuidado con descubrir detalles de la misma. Algo que va más allá de los spoilers más descarados. Personalmente, lejos de suponerme un problema, le veo razonable y lo aplaudo, ya que mi forma de ver la crítica de cine nunca ha pasado por destripar, hacer un resumen y menos aún contar la parte final que sería algo imperdonable. La crítica o reseña cinematográfica es sobrevolar sobre la filmación y destacar la expresión artística o la intencionalidad del cineasta de turno, ya que el resto es otra cosa que no entraré a calificar.

Pero volviendo a la propuesta, los paralelismos con la primera parte aparecen desde el mismo momento que el agente K es un nuevo Blade Runner como Deckard lo era en la primera parte. La diferencia es que este nuevo agente ya no es humano, sino un "pellejudo" (replicante), dando caza a otros replicantes desfasados o desobedientes. De nuevo y cada vez más cerca de la realidad, la nueva propuesta de Villenueve es un tratado sobre la inteligencia artificial aplicada a la robótica y las consecuencias que ello puede traer para el futuro de la humanidad. En la cinta también hay historia de amor o historias de amor cruzadas. Por un lado el agente K, tiene dudas de que él realmente pueda ser producto por completo de una creación artificial. Estas dudas están sustentadas en su capacidad para sentir empatía y amor hacía los demás. Por otro lado, el amor materno y paterno, también aparecen como referencia importante, al surgir la posibilidad de que las replicantes pudieran engendrar descendencia en su interior. Pero ante todo, Blade Runner 2049, nos habla desde la perspectiva de su género ciberpunk neo-noir, de cosas tan de actualidad como el calentamiento global, las deterioradas urbes del planeta, la ingeniería genética, la superpoblación mundial, las divisiones sociales y sobre todo del miedo y del amor, en definitiva de algo tan abstracto como es el alma humana.


El reparto está encabezado y con el mayor peso de la filmación por un Ryan Gosling sobresaliente en su papel. Una actuación seria, concisa, y con un enorme poder de transmisión que le lleva a la cima de la actuación mundial. Y si Gosling está exuberante en su composición actoral, en la parte femenina, la actriz hispano-cubana Ana de Armas, es portadora de una amplia "exuberancia irracional" en todos los sentidos de este amplio término. En mi opinión ha nacido una estrella, tanto físicamente, como en sus dotes artísticas. En esta ocasión interpreta a una chica que es una creación de la realidad virtual, pero que consigue enamorar al agente K, haciéndole dudar de su propia realidad como ser en su totalidad. De villano-creador de este mundo artificial, ejerce un muy serio Jared Leto que demuestra que es un buen actor sin ninguna concesión a la galería. Para el final, he dejado la gran actuación de Harrison Ford pues realmente su aparición en pantalla se demora hasta muy entrada la producción. Por lo tanto ejerce un personaje secundario, pero de vital importancia para la resolución de la propuesta y para dar continuidad a la primera parte de Blade Runner.


En los aspectos técnicos, además de los efectos visuales y un potente sonido, habría que destacar una muy cuidada ambientación a través de un diseño de producción realmente asombroso. La fotografía comandada por Roger Deakins es una verdadera lección de cinematografía. Todo ello en su conjunto, nos traslada a una atmósfera asfixiante y grisacea en la ciudad, mientras que en otras localizaciones se imponen los tonos dorados, áridos y polvorientos que hacen de este nuevo Blade Runner una experiencia visualmente deslumbrante y sobrecogedora.

En conclusión, Blade Runner 2049 es una película impresionante y perturbadoramente bella. En su debe cabe decir que le sobran peleas, puñetazos y ciertas partes de acción que le restan delicadeza y vulgarizan una obra que no era merecedora de ello. En cualquier caso, Denis Villenueve, no solo no menoscaba la primera parte de 1982, sino que por momentos la supera demostrando que estamos ante un cineasta de enorme calado y sin duda el mejor director de ciencia ficción de la actualidad. Definitivamente Christopher Nolan ya ha sido oficialmente destronado.

La cinta se centra en buscar la naturaleza del alma humana desde una alta posición intelectual pero sin llegar a ser pretenciosa en ningún momento. Es decir, un cine cerebral, inteligente y de una composición casi poética en muchas de sus imágenes. En un sentido más profundo, la película es una búsqueda del significado del amor, y sobre todo es un pequeño tratado de lo que es amar y sentirse amado. En definitiva, este nuevo Blade Runner es visualmente una obra de arte y artísticamente hace honor a su antecesora. Todo ello nos puede llevar a pensar, que la trilogía está más cerca de ser una realidad. Por el momento, es un feliz reencuentro con la grandeza del cine.

Nota: 9/10.

Nacionalidad: Estados Unidos.
Director: Denis Villeneueve.
Reparto: Ryan Gosling, Harrison Ford,
Ana de Armas, Jared Leto, Silvia Hoeks.
Guión: Hampton Fancher, Michael Green.
Música: Hans Zimmer, Jóhann Jóhannsson.
Fotografía: Roger Deakins.
Duración: 163 minutos.
Estreno mundial: 6/10/2017.

martes, 3 de octubre de 2017

El plano secuencia en el cine de 2016-2017: Moonlight, La La Land y Baby Driver


La fuerza de un primer plano en el cine es tremenda, pero si hay algo maravilloso a la hora de ver una filmación es cuando aparece un plano secuencia bien realizado. Pero, ¿qué es es esto y para que se utiliza? Los más cinéfilos sabrán en que consiste este tipo de técnica cinematográfica, pero hoy quiero recordarlo, analizarlo e intentar explicarlo para quien aún no lo sepa identificar del todo. La fotografía de apertura, pertenece a la película española de 2017 El bar, del director Álex de la Iglesia, que sin duda es una gran especialista en la materia y nos regala una espectacular mirada en la apertura de la película. En la crítica de esta cinta yo lo veía así: "Extraordinario plano secuencia que nos regala el cineasta Álex de la Iglesia (Los crímenes de Oxford) para dar comienzo a la historia. Con un manejo casi poético de la cámara, presenta e introduce a los variopintos personajes en el bar a través de un travelling que roza la perfección y que de inicio nos congracia con lo que un día fue llamado séptimo arte. La cantidad de información introducida en unos pocos minutos, debería estudiarse en cualquier escuela de cine en cuanto tengan la copia a su disposición".

La definición más consensuada para el plano secuencia diría algo así: es una secuencia rodada en una sola toma, con continuidad y sin cortes, que se puede dilatar durante algunos minutos. O sea básicamente, y para reflejarlo sin ninguna duda, cuando nosotros hacemos una grabación casera con una videocámara o un teléfono móvil, estamos haciendo un plano secuencia hasta que cortamos la grabación. Algo que parece muy sencillo en la calle, a nivel técnico y en el cine, es uno de los recursos cinematográficos más difíciles de realizar y que más complejidad conllevan.

Aunque desde los inicios del cine se viene hablando de este tipo de planos y de quien fue el primero en conseguir una consecución decente, en mi opinión podríamos hablar de Orson Welles y de Alfred Hitchcock como sus grandes primeros maestros. El primero con su celebérrimo plano secuencia de apertura en 'Sed mal' en 1958 y el mago del suspense con La soga en 1948, donde trato de rodar la cinta en un solo plano secuencia. El problema era que la duración de los rollos de las películas solo eran de diez minutos, así que decidió hacerla con nueve planos consecutivos, y generalmente fundiendo en negro sobre las chaquetas de los protagonistas.

En todo caso, creo que una buena forma de poder apreciar este trabajo en el mundo del cine es mirando a la actualidad y centrándonos en las dos películas triunfadoras de los Oscars 2017.  En primer lugar, veamos el opening de Moonlight que además de ser espectacular técnicamente, presenta la cinta de una forma visualmente maravillosa. En el, podemos ver como la cámara a las ordenes del cineasta Barry Jenkins, espera a la llegada de su protagonista que viene en un coche. A partir de ahí, le sigue durante un par de minutos y la cámara ejerce una coreografía perfecta alrededor de los demás personajes para firmar un plano secuencia de libro.


Y es que este tipo de planos, además de ser de un gusto estético enorme, dan al espectador un tipo de continuidad en escena único. Además y sin apenas percatarnos, la sensación de comodidad y relax visual, produce una predisposición a fundirnos con las imágenes de una manera muy especial. Esto es la belleza en el cine.

Y ahora vamos con la otra gran triunfadora de los Oscars, se trata de La la land (La ciudad de las estrellas) y su mágico plano secuencia con la ciudad de Los Ángeles como decorado bajo los pies de Emma Stone y Ryan Gosling. Aquí su director, Damien Chazelle, utiliza el plano secuencia para rodar el número musical más popular de las últimas décadas y que lleva el nombre de 'A lovely night'. Es tanto el número en sí mismo, como el propio plano de un virtuosismo técnico increíble. En primer lugar, por los actores que tienen que hacer la coreografía a la perfección y si se equivocan en un solo paso vuelta a empezar. Y después, del propio Chazelle que literalmente hace bailar a la cámara al son de la música y de los actores. Para completar la complejidad de esta escena, hay que apreciar que el rodaje esta predeterminado para que coincida con los tonos del anochecer, por lo tanto hay un determinado tiempo para que la escena sea rodada con el tipo de luz que desea el director. En mi opinión, solo por esta secuencia Damien Chazelle ya era merecedor del Oscar que se llevo a mejor director por la película.


Pero esto no es todo. Durante el verano de 2017 se ha producido el estreno de una de las películas del año. Se trata de Baby Driver que quedo reseñada con nota alta en Cine y críticas marcianas. Pues bien, aquí su director, el británico Edgar Wright firma en mi opinión uno de los mejores planos secuencias de la historia del cine, si de la historia del cine repito. Además sirve como apertura de la película. Con este vídeo me despido, pues es el ejemplo claro de lo que es y para que sirve el plano secuencia. Sencillamente genial.