domingo, 16 de octubre de 2016

¡Qué maravilloso es el cine! Desayuno con diamantes


La introducción: Nueva York amaneciendo, suena la canción 'Moon River' y Audry Hepburn baja de un taxi, camina unos pasos y se detiene frente a la joyería Tiffany's. Allí con la mirada perdida en un sueño de luz y brillantes, en pie, con toda la naturalidad del mundo, saca de un paquete un café, un croissant y desayuna con diamantes; una vez más el sueño del cine hecho realidad. Secuencia deliciosa.

La historia: Holly es una atractiva mujer que tras pasar su juventud en un rancho, decide dar el salto a la gran ciudad para intentar triunfar en el mundo del cine. Su personalidad caprichosa y excéntrica hacen que no encuentre su lugar, llevando su vida al límite en una fiesta sin final. Mientras tanto, un joven y atractivo escritor (George Peppard) se muda al apartamento vecino en el que vive Holly. Tras un primer encuentro algo desastroso, irán estrechando una amistad, que poco a poco irá desembocando en un romance que cambiará su modo de ver la vida para siempre.

La mirada: Breakfast at Tiffany's que es el título original de la película, esta basada en la novela homónima de Truman Capote, pero en una adaptación libre y singular. Nada extraño, si tenemos en cuenta que el director de la misma es el genial Blake Edwards, que también fue productor, guionista y actor a lo largo de su carrera, dejándonos genialidades para el recuerdo como 'El guateque' con Peter Sellers. 

El filme es un icono también de la cultura popular norteamericana y de la época dorada de Hollywood, pero sin duda fue una de las cintas que encumbró a Audrey Hepburn a la categoría de estrella mundial del séptimo arte. Miles de imágenes de la actriz referenciadas a esta película, se vieron en otras muchas, además de en toda clase de recuerdos, posters y cuadros para la posteridad.


La historia y la manera de estar narrada es ante todo una fiesta de la vida, los primeros cuarenta minutos son una autentica bolsa de golosinas con imágenes y situaciones que nos llevan por los aires de la comedia más insustancial, pero a la vez con escenas que son un autentico divertimento visual con pobre gato incluido. La presentación de los personajes se sitúa a veces en el disparate, no dejando entrever que en el fondo los mismos son seres llenos de heridas, que irán apareciendo en la segunda parte de la trama. 

En esta segunda parte es donde esta lo más sustancial del argumento y nos habla fundamentalmente de "pajarillos" con las alas rotas, almas que quisieron volar y o bien no pudieron o siguen intentando alcanzar el cielo de sus sueños. Porque no es solo Holly la que aparece dañada por los avatares de su existencia. Paul el joven escritor enamorado de de ella, también tiene sus heridas por curar y en cierta manera la expresión "almas gemelas" va tomando cuerpo a lo largo del romance.

Y de las miserias humanas no se olvida la cinta, de vender tu alma o tu cuerpo para alcanzar tus objetivos existenciales o laborales. Quizás la parte más sutil de la historia, pues nunca apuesta por acabar de descubrir todas las cartas que se tratan de exponer; deja caer a la imaginación de cada uno como se gana realmente la vida Holly, si solo juega con los hombres o son los hombres los que juegan y pagan por ella...

En todo caso es un canto al amor y a la vida. Una luz a la esperanza de unos sueños rotos, que se destruyeron una vez y vuelven en un tren con distintas paradas y estaciones a distintas velocidades. Lo que alumbra la historia es la recomposición de las ganas de vivir y de las ilusiones por recuperar. Una metáfora de segundas oportunidades por venir, por apostar y por redescubrir.


La película obtuvo cinco candidaturas a los Oscars de la Academia, entre ellos el de mejor actriz, el de mejor guión adaptado y el de mejor dirección artística, llevándose finalmente dos galardones a la mejor música y canción. Audrey Hepburn se llevo el premio David di Donatello a la mejor actriz extranjera en 1962. Desayuno con diamantes también ha tenido diversas adaptaciones teatrales tanto en Brodway como en diferentes partes del mundo, una de las últimas se estrenó en el teatro Cort de Nueva York en el año 2013 protagonizada por la actriz de la serie 'Juego de tronos' Emilia Clarke. Como anécdota y en el capítulo de las traducciones al español, en algunos países de habla hispana, al señor traductor y tras pasar una mala noche en la que las drogas le debieron de dejar las neuronas maltrechas, tuvo la "gran" ocurrencia de rebautizar la película con el singular título de 'Muñequita de lujo'. Sin comentarios (seguro que habrá oportunidad próximamente, de ir incorporando algunos "crímenes traductores" de mayor calado aún en España y Hispanoamérica).

El filme obtuvo una gran recepción por la crítica especializada y aunque es cierto que aún se deja ver con cierta frescura, la cinta quizás en el contexto actual carezca de mucha credibilidad. Desde luego es cine de otra época en la que la inocencia del espectador era un sueño para los cineastas. Yo me quedo con las palabras que en New York Times escribió A.H Weiller: "un completamente increíble pero cautivante vuelo de fantasía, compuesto por cucharadas desiguales de comedia, romance, y algunos de los momentos mas divertidos y elegantes de las zonas de Manhattan". En conclusión una película mítica, que encumbró a una actriz a ser una verdadera estrella de cine.

Música y cine: Henry Mancini, el celebre compositor de música de cine y jazz fue el encargado de llevar a cabo la banda sonora de la cinta, además de ganar el Oscar por esta partitura, a lo largo de su carrera obtuvo otro tres Oscars más y diecisiete nominaciones en total a los citados premios. Pero si algo pasó a la historia de la música de cine en la producción, fue la mítica canción 'Moon River' compuesta también por Mancini y con letra de Johnny Mercer. En las últimas décadas ha sido interpretada entre otros por Frank Sinatra, Louis Armstrong o Arheta Franklin. Lo apropiado para concluir con este texto, será que sea la única Audrey, la que se despida interpretando la canción que fue compuesta por y para ella.



16 comentarios

  1. Como destacó bien Miguel, una película desigual y encantadora. Por encima de todo, un tipo de cine de otra época, que la mirada retrospectiva hace llenar de ingenuidade, inocencia, sueño y fantasia. Sin embargo, los personajes principales estaban muy lejos de vivir una vida de facilidades. En la época, solamente Dios podría decir lo que hacían para sobrevivir, pero es correcto que lo hacían con mucho lujo y el cineasta, acompañando de su guionista, supo encubrir todo con mucho lenguaje cifrada y muy poder de sugerencia. De hecho, poder de sugerencia es lo que falta en el cine de hoy, cuando todo es muy claro, abierto, llegando al límite del despudor y de la pornografia, aún cuando no hay necesidad de así lo ser.

    La deliciosa canción "Moon River" me acompaña desde la infancia, probablemente desde 1966 cuando a oí por primera vez y continué a oír por mucho tiempo después. En cuanto a la película, sólo tuve oportunidad de verla en los años 80.

    Como en España, el título en Brasil es "Bonequinha de Luxo".

    Abrazos y saludos.

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    1. Hola Eugenio cómo bien destacas en tu comentario, la ingenuidad y la sutileza a la hora de hacer cine, es una de las cosas que más llama la atención cuando volvemos a visionar esta obra.

      El trasfondo de la historia sugiere más que destapa, metaforicamente sería como la belleza de una mujer en lencería, quizás más provocativa que la misma desnudez.

      El capítulo de las traducciones tanto al español, como al portugués daría para un buen libro de humor...

      Gracias por tu comentario y por tus enseñanzas sobre el mundo del cine, un gran abrazo.

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  2. ¡Ya me iba faltando a mí esta película en tu sección! Simplemente, me encanta.
    Maravillosa y glamourosa Audrey Hepburn en imágenes para la historia del cine y la cultura.
    Gracias a ti, hoy conozco sus nominaciones a los Óscars que, de verdad, algunas veces no sé en qué piensan los académicos.
    Me ha encantado leerte.
    Un saludo grande.

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    1. Hola Macarena, efectivamente si a esta película y a esta actriz hubiera que definirlas con una palabra tu lo has hecho ya, glamourosa en el mejor sentido del término.

      El Óscar en esta ocasión estuvo muy disputado y al final se lo llevó Sophia Loren, el elenco artístico de aquella época era de auténtico lujo.

      Muchas gracias por tu compañía amiga.

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  3. Para mi gusto una divertida comedia de los tiempos más glamurosos de Hollywood. Creo que la he visto unas cuantas veces y jamás me ha decepcionado, especialmente su ritmo, ese ritmo que solo Hollywood supo imprimir a sus comedias. Como siempre Miguel, te felicito por tu entrada.

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    1. Gracias Norte por enriquecer la entrada con la palabra mágica en el mundo del cine, que no puede ser otra que ritmo.

      Y es que sin ritmo narrativo, el cine e incluso yo diría que la literatura, pierde bastantes enteros, si además se trata de una comedia, el citado término es fundamental.

      Un gran saludo y te deseo una feliz y productiva semana literaria.

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  4. maravilla de película y no menos maravilloso comentario. Mis felicitaciones amigo Miguel. Un abrazo.

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    1. Hola Demetrio, siguiendo con el juego de palabras te agradezco tu maravilloso comentario, en esta maravillosa afición que compartimos por el mundo del cine.
      Un gran abrazo mi querido amigo.

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  5. Hola Miguel, oh, tocada y hundida. Me encanta la dulce Audrey y además con el bello Pepapard. Una película divertida, la fotografía, la canción, esos primeros planos de la delicada y mimosa con esos grandes ojos, la de Audrey me refiero. Es que es tan gata como la que sale en la película. Es una mujer felina podría haber andado por el tejado además de cantar. Me gusto recordar contigo esta película. No estaría mal volverla a ver. Un abrazo

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    1. Hola Eme, realmente se juntan en pantalla unas miradas y unos ojazos tanto de ella como de él para ser verdaderamente justos.

      Desde luego fue la cinta que convertiría a Audrey Hepburn no solo en una estrella mundial, sino además en un icono para la posteridad.

      Me encantaría volver a verla en pantalla grande, se echan de menos cines que repongan los grandes clásicos del septimo arte.

      Gracias por todo y te mando un fuerte abrazo.

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  6. Una película que me aproxima recuerdos varios de cuando tuve ocasión de verla.
    Cinta mítica que se convierte en uno de los clásico del cine con más glamour de Hollywood.
    La banda original se convirtió en otro imprescindible que iría asociada desde entonces a la película, siendo Audrey Hepburn la encargada de dar luz con sus grandes ojos y poner toda la sal y la pimienta en el filme, que por otro lado es digno de ser recordado con una completa entrada por tu parte.
    Un abrazo Miguel

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    1. Hola Francisco, me alegro que la película y la entrada te hayan ocasionado recuerdos de un cine que pienso es bueno traer a la memoria de vez en cuando.

      Yo pienso también que la película es toda Audrey, en una actuación felina de auténtico ensueño.

      Como bien recuerdas la banda sonora fue tan exquisita que es raro, muy raro que en algún concierto de música de cine no se interprete su pegadiza melodía.

      Un abrazo y gracias por tus letras, un lujo para mí.

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  7. Me trajiste el recuerdo de esa gran actriz inolvidable, a la que además siempre consideré de las más guapas de su época. Lo de "Moon River" no sabía que fue canción para Audry.

    Miguel, Tu reseña me brinda la posibilidad de volver a verla, teniendo en cuenta lo esperanzadora de la historia que me hiciste ver. Con un gran mensaje.

    Gracias.
    ¡Un gran abrazo!

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  8. Hola Mila, como buen aprendiz e inspirado en tu buen criterio, me he acogido a tu estilo de comentar separando entre espacios que queda muy ordenado y elegante ;-)

    Audry tiene algo tan cercano que sin darnos cuenta la nombramos por su nombre de pila como si fuera un miembro más de nuestros círculos personales.

    Además su atractivo físico y personal es muy singular y curioso, porque gusta tanto a hombres como a mujeres sin provocar rivalidades, ni celos sino que por el contrario es admirada casi más por los miembros de su propio sexo por ese aire tan frágil y familiar que inspira una gran confianza.

    Te ánimo a volverla a visionar para disfrutar también de su excelente música.

    Un gran abrazo y gracias por tantas cosas que me inspiras y me aportas.

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  9. Me pregunto cómo hubiera resultado Marilyn Monroe como Holly, dado que ella fue la primera opción para interpretar dicho personaje y era la favorita de Capote. Supongo que estaríamos ante una gran comedia también, pero diferente.

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  10. Hola María, en primer lugar quiero darte mi más calurosa bienvenida al blog, aunque ya nos conociéramos de la comunidad Espectáculos.

    La verdad es que la cuestión que planteas es muy sugerente y creo que Marilyn por su ingenuidad en pantalla lo hubiera hecho muy bien.
    Buena novela de Capote sin duda alguna. Y como me comentabas también en otro lugar y como curiosidad adicional es cierto que el gato de la película no tenía nombre, simplemente Audrey le llamaban gato.

    Muchas gracias por tu presencia que siempre será bienvenida.

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